"Areva trabaja en 300 centrales nucleares"

José Castellote es ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Madrid y Máster en Sistemas Avanzados por l’Ecole Centrale de París. Tras nueve años de experiencia en General Electric, y dos estancias en Japón (Yokogawa y Kawasaki), se incorporó a AREVA en 2006 como director global de servicios para el sector de automatización de redes (SmartGrid) de AREVA T&D. Anteriormente desempeñaba la función de Director General, en Francia, de CANBERRA, filial de AREVA para medidas nucleares y protección radiológica.

Como Presidente de AREVA España, ¿cuáles son los principales proyectos y retos?

El mercado nuclear ha evolucionado muy rápido en los últimos años. Estamos reforzando nuestra colaboración con la industria española para afrontar juntos los desafíos económicos y políticos que nos esperan en el sector. Nuestros principales retos son la extensión de vida [de las centrales nucleares] de manera rentable, el aumento de la seguridad y la optimización del ciclo del combustible. Aportaremos toda la experiencia que nos proporcionan nuestros mercados internacionales, sobre todo la experiencia en Estados Unidos.

Apoyaremos la extensión de vida de las centrales aportando nuestros servicios y soluciones tecnológicas. Tenemos una experiencia muy amplia con la gran flota de EDF en Francia, pero también en el resto del mundo, ya que AREVA está presente como proveedor de productos y servicios en unas 300 plantas nucleares mundiales, de todas las tecnologías.

También queremos acompañar los últimos proyectos post-Fukushima y de mejora de la seguridad en general, como los sistemas de venteo filtrado, recombinadores de hidrógeno, I&C, medidas radiológicas y espectroscopia, etc. En relación con los servicios a las centrales nucleares, AREVA tiene todavía mucho valor por añadir a sus clientes españoles en todas las actividades relacionadas con el Nuclear Steam Supply System (NSSS), como demuestra nuestro éxito en Estados Unidos. 

En el ciclo del combustible, continuaremos colaborando con ENUSA para asegurar el suministro de uranio, servicios y combustible para las plantas. Y continuaremos ofreciendo a Enresa experiencia y soluciones para el combustible gastado, a través del almacenamiento y transporte, o puntualmente el reproceso, como hacemos en muchos otros países.

En 2015 creamos con Gamesa, líder global en el sector eólico marino, Adwen. Esta joint venture cuenta con 630 MW instalados en el Mar del Norte, que serán 1.000 una vez concluido Wikinger, el proyecto desarrollado por Iberdrola con turbinas de Adwen en el Mar Báltico. Además, la empresa cuenta con una cartera de proyectos de 1,5 GW en Francia y una parte importante del know-how está en España, donde emplea a más de 100 personas, principalmente en el área de ingeniería.

Jose Castellote interiorAREVA en España tiene ahora mucha más capacidad de decisión local, y es el punto de entrada de las empresas españolas para apoyar su desarrollo en el extranjero con nosotros. Es el caso de Ensa, con quienes colaboramos en la fabricación de componentes.

¿Cuál será la evolución del grupo AREVA después del anuncio de cesión de una parte de sus actividades?

En el año 2016 AREVA va a evolucionar para mejorar su situación financiera, y permitirnos afrontar el futuro con una nueva focalización en China y centrarnos sobre lo esencial de nuestro negocio: los sistemas nucleares en las plantas y el ciclo del uranio. Se va a vender una participación mayoritaria en el capital de AREVA NP a EDF, la eléctrica francesa (AREVA NP incluye el diseño y construcción componentes y reactores, el combustible nuclear y los servicios a las plantas nucleares). También entrarán otros accionistas, que por ahora no se han determinado. Será EDF quien liderará a nivel mundial la venta de reactores EPR (European Pressurized Reactor). Con los fondos que provengan de esta cesión, así como de la venta de la filial de medida nuclear, CANBERRA, se recapitalizará la parte restante. Esta nueva AREVA se concentrará en el ciclo del uranio (minas, conversión y enriquecimiento del uranio y la parte back-end, reproceso, logística del combustible gastado y combustible MOX, así como el desmantelamiento). La filial de propulsión nuclear, AREVA TA, permanecerá con una mayoría de capital estatal francés.

Areva tiene presencia en España desde los años 70. En la actualidad, ¿cuáles son las actividades de esta compañía en nuestro país?

AREVA ha estado muy presente en la central nuclear de Trillo (Guadalajara), al ser la planta de nuestra tecnología KWU. Queremos apoyar a la planta durante toda su vida útil, con objetivo de ayudar a su operador a mantener los máximos niveles de seguridad y disponibilidad, optimizando los costes e introduciendo innovación.

Por otro lado, con los equipos locales de AREVA en Madrid, Tarragona y Zaragoza, continuamos proponiendo un catálogo cada vez más amplio de productos y servicios a las centrales. En particular, aportamos a través de estas bases en España todos los productos y servicios que AREVA ofrece en Estados Unidos, donde tenemos más de 4.000 empleados.

Gran parte de su carrera profesional ha estado ligada a la energía. ¿Considera que la cesta energética en España es la adecuada?

Tenemos un mix en España mucho más diversificado y favorable que otros países, que van a afrontar una transición energética difícil. En España tenemos la gran suerte de contar con más de 40% de capacidad instalada en renovables. En transporte, he trabajado en un gran número de centros de despacho en el mundo, y la red española siempre se cita como ejemplo de integración de las renovables. El aumento de las interconexiones con Francia aportará estabilidad y capacidad de exportación.

¿Cómo ve el futuro de la energía nuclear en España?

La capacidad de base que brindan las inversiones basadas en energía nuclear se tiene que explotar al máximo, dadas las condiciones económicas actuales. El mundo tiene que beneficiarse de todas las tecnologías energéticas bajas en carbono para la transformación energética que requiere la protección del clima. La energía nuclear genera electricidad sin intermitencia, de forma competitiva, y con muy bajo CO2.

La capacidad industrial nuclear española no solo apoya a las plantas españolas, sino que ha sabido internacionalizarse con éxito. Esto debe continuar porque es un sector tecnológico estratégico con el que colaboramos intensamente.

Finalmente, espero que la capacidad de investigación y la colaboración en proyectos internacionales como ITER [proyecto de fusión nuclear] se refuercen en la próxima legislatura en España.

¿Y en Francia y en el resto del mundo?

Toda la industria se está transformando tras la crisis económica y el accidente de Fukushima. Tenemos que reinventar el sector, ya que serán necesarios costes más bajos. Las perspectivas del sector son de crecimiento, ya que los proyectos de nuevas construcciones son muy importantes, en particular en China e India. AREVA está construyendo dos centrales EPR en Taishan, en China.

En Europa algunos países abandonan la energía nuclear, pero la mayoría continúa con los programas nucleares o los lanzan. Estamos construyendo otros dos reactores EPR en Francia (Flamanville) y Finlandia (Olkiluoto) y los acuerdos para el lanzamiento de la construcción del EPR de Hinckley Point C, en el Reino Unido, se han firmado recientemente. Muchos otros países tienen programas nucleares en los que estamos trabajando: Turquía con nuestro partner MHI, Africa del Sur, Polonia, Arabia Saudí, Vietnam, etc. También hay señales fuertes de rearranque nuclear en Japón. En general, para todos los actores del mercado nuclear, la construcción de 60 reactores en este momento (dato de WNA) presenta muchas oportunidades.

En un puesto directivo como el suyo, ¿es posible conciliar la vida familiar y profesional?

He tenido puestos en el pasado que eran más intensos en viajes internacionales que el actual. Ahora, el mayor reto es tener parte de mi familia y mi actividad entre París y Madrid. Las carreras profesionales hoy en día tienen la problemática adicional de llevarnos de un país a otro. La carrera profesional de la pareja y los colegios de los niños son un factor muy importante en las decisiones.